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Estancado y sin futuro: ¿Cómo dar un impulso a tu carrera?

Reproduzco este articulo escrito por Antonio Pablo, Coach

¿Te has dado cuenta si te aburre ir cada día a tu trabajo de siempre? ¿Te agobian incluso los detalles más pequeños relacionados con él? Si además, las tareas de cada día no te dan ninguna opción a encontrar ilusiones ni perspectivas nuevas que te hagan mantener, o incluso estimulen las ganas de afrontar los retos diarios, necesitas pararte a pensar y preguntarte si estás satisfecho con tu trabajo, si deseas continuar o si conviene buscar nuevos horizontes. Revisa tus objetivos y prioridades para buscar una opción mejor que revitalice tu vida laboral.
En mi caso, hace unos años, mi ocupación principal era trabajar como Director de proyectos de tecnología en una empresa importante, siempre había disfrutado con ese trabajo, pero con el tiempo empecé poco a poco a tener falta de entusiasmo. Hace dos años tome conciencia, profundice es este sentimiento, decidí tomar las riendas, escucharme de verdad, explorar y en vez de esperar a que sucedieran las cosas, decidí  ser yo en lo posible el artífice de las mismas, para lo cual me puse en manos de un compañero coach y junto con él realice todo un ejercicio de planificación estratégica personal, en el que fui clarificándome, identificando mis limitaciones y miedos, estudiando posibilidades y elaborando mi plan de acción.
En mi interior tenía la convicción de que podía aportar mucho más, que los talentos que pueda poseer no los estaba explotando ni siquiera al 50% y tenía un sentimiento interior de que en parte estaba desperdiciando mi vida. Quería saber adónde podía llegar y poner en práctica todo aquello en lo que creo. Además en mi interior tenía la convicción de que si entraba en la rutina y el conformismo, estaría planificando mi fracaso laboral, porque cuando pierdes el entusiasmo y entras en el conformismo, pierdes la chispa, la iniciativa, la proactividad y el interés, y sin estos ingredientes, en un mundo cada vez más competitivo y globalizado, estas abocado a un triste final
Estábamos en plena crisis, me encontraba cómodo con mi trabajo, con mi equipo, con mis compañeros y con mi jefe y todo esto lo valoraba, pero aun así mi deseo de evolución cada vez era mayor.  En un principio, intente cambios dentro de mi propia empresa, comunique mi deseo de progresión y cambio, realizando propuestas de valor ya que dentro del cambio sentía que hacerlo dentro de mi propia empresa me provocaban menos pánico, proponiendo alternativas, etc. pero estas no terminaron de cuajar.
Por lo tanto en mi caso salir del estancamiento profesional suponía cambiar de trabajo o de carrera y eso me generaba mucha inseguridad. Sin embargo, en mi mente me preguntaba si quería seguir haciendo lo mismo día tras día, frustrado y aburrido. Si esperaba el momento ideal nunca llegaría, tuve mis momentos de vértigo en los que me preguntaba si estaba obrando correctamente. Hable con mi familia, les expuse mis ideas y  sentimientos y ellos me dieron su apoyo.
Toda mi vida cambió en un solo día, el día en que decidí no simplemente lo que me gustaría tener en la vida o aquello en lo que deseaba convertirme, sino en quién me comprometería a ser y qué me comprometería a tener en mi vida. Se trataba de una distinción muy sencilla, pero crítica. Desde el lado de una persona que se inicia como emprendedor, todo esto no es sencillo.  El cambio requiere análisis, autodescubrimiento, ser capaz de abrazar el miedo y el “fracaso” , tener el coraje de renunciar a cosas, aprender, experimentar, jugar, tener conflictos, dudar, equivocarte, ser capaz de entender el rechazo y no venirte abajo por ello , y seguir estando comprometido.
Este cambio supone vivir aquello en lo que creo, y no arrepentirme en el futuro de no haberlo intentado, porque si lo intentas quizás, sino jamás. Si no tomo las decisiones de cómo quiero vivir, entonces ya ha tomado de algún modo la decisión de dejarme dirigir por las circunstancias, en lugar de configurar mi propio destino.
“Nunca es demasiado tarde para ser lo que podrías haber sido”  George Eliot
Ahora estoy en pleno camino, sintiéndome útil, vivo, avanzando, mejorando cada día, equivocándome, acertando, aprendiendo de mis errores, enfrentándome a mis dudas y a mis miedos, (que los hay), en definitiva, he salido de mi zona de confort, he conciliado y alineado mis valores e intereses, estoy experimentando diferentes alternativas, pero lo importante es que estoy en pleno viaje para alcanzar mis metas personales.

Coaching para Emprendedores

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Este Sabado 14 de Abril, de 9am a 5pm estaremos impartiendo, junto a Xiomara Frias (Experta Certificada en emprendedorismo) El Taller Coaching para Emprender. Para mas informacion, Contactar a Haemprender al telf:  829-435-7844 o escribir a acruz@haemprender.com 

¿Por qué no me siento pleno con mi trabajo?



"POR ALGUNA RAZON ESTE ARTICULO TUVO UN GRAN IMPACTO EN AMIGOS MUY QUERIDOS, QUIERO VOLVER A COMPARTIRLO CONTIGO"

Al comenzar nuestra vida laboral, es común que nos precipitemos a tomar un empleo por razones diferentes a la felicidad que éste nos pueda producir. Porque se trata de una empresa de renombre, por que el salario es bueno, porque nos queda cerca, porque nos lo ofreció un pariente, por necesidad, o sencillamente, porque fue lo único que encontramos.
Al no hacer un análisis a conciencia de en qué nos estamos metiendo, no es de extrañarse que con el paso del tiempo nos encontremos, estresados, aburridos o desmotivados. Y es que el hecho de que una empresa sea muy buena, no necesariamente significa que sea la adecuada para ti. Podrá tener miles de millones de utilidades, pagar excelentes prestaciones y quedar a la vuelta de la esquina, pero si lo que a ti te hace feliz es una organización más personalizada, o tener tu negocio propio, una compañía así te va a generar una ansiedad terrible.
Y esa es solo una de las formas de estar en el lugar equivocado. Ser tímido y trabajar como vendedor, querer hacer una contribución social y ser cajero, registrar datos cuando a uno le encanta la gente, tener jornadas muy largas cuando la familia es importante o ser gerente cuando uno prefiere un trabajo más operativo, podrían ser otras tantas.
Pero la peor parte viene cuando comienzas a acumular experiencia en un campo que no te gusta y cada día que pasa, te resulta más difícil echar la decisión para atrás y arrancar de nuevo. ¿Significa eso que te tienes que quedar ahí per sécula seculorum?… ¡Ni más faltaba! Lo qué sí significa es que cada día extra que te quedes ahí, será un día que dejes de ser feliz.
Encontrar el trabajo que te hace feliz no es una tarea fácil, pero tampoco una misión imposible. Si además la perspectiva es que vas a disfrutar de tu día a día, bien vale la pena invertirle tiempo y ganas. No te preocupes, que con este ciclo te ayudaré a hacerlo paso a paso y al final te va a haber resultado más fácil de lo que te imaginaste.
Lo primero que vamos a hacer es aclarar tus sueños y para eso volveremos a la infancia, época feliz donde nos dábamos la oportunidad de expresar lo que queríamos ser de “grandes” sin pensar en ningún tipo de barreras. Al soñar, no pensábamos que había que tener dinero, ni darle gusto a la familia, ni nada que se le pareciera. Nuestros sueños eran totalmente limpios. Una hoja y colores eran todo lo que necesitábamos para plasmar nuestro futuro, tal cual lo veíamos en nuestra imaginación.
Así que te invito a que tomes lápiz y papel y pintes tu futura vida laboral, tal cual te gustaría que fuera. No importa si te salen mamarrachos, porque solo tú la vas a ver. Incluye diferentes aspectos como:
• El sector en el que te gustaría trabajar
• El tamaño de la compañía
• La ubicación geográfica (el mundo es el límite)
• El ambiente de trabajo
• Los compañeros
• El cargo
• El tipo de contrato
• La capacitación
• El nivel de reconocimiento
• Los viajes
• Los contactos
• La jornada
• La flexibilidad de horario
• Las vacaciones
• Cualquier otro aspecto que sea importante para ti.
Cuando termines tu dibujo míralo bien y escribe un breve resumen de lo que significa tu visión.
¡Feliz viaje al futuro!