Mostrando entradas con la etiqueta cuentos para crecer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuentos para crecer. Mostrar todas las entradas

Construye Puentes no barreras!

Esta es la historia de un par de hermanos que vivieron juntos y en armonía por muchos años.
Ellos vivían en granjas separadas, pero un día…

Cayeron en un conflicto, este fue el primer problema serio que tenían en 40 años de cultivar juntos hombro a hombro, compartiendo maquinaria e intercambiando cosechas y bienes en forma continua.

Comenzó con un pequeño malentendido y fue creciendo … hasta que explotó en un intercambio de palabras amargas seguido de semanas de silencio.

Una mañana alguien llamó a la puerta de Luis. Al abrir la puerta, encontró a un hombre con herramientas de carpintero:

- "Estoy buscando trabajo por unos días", dijo el extraño, "quizás usted requiera algunas pequeñas reparaciones aquí en su granja y yo pueda ser de ayuda en eso".

-"Sí", dijo el mayor de los hermanos, "tengo un trabajo para usted.

Mire al otro lado del arroyo, en aquella granja vive mi vecino, bueno, de hecho es mi hermano menor.

La semana pasada había una hermosa pradera entre nosotros pero él desvío el cauce del arroyo para que quedara entre nosotros. Él pudo haber hecho esto para enfurecerme, pero le voy a hacer una mejor.

Ve usted aquella pila de desechos de madera junto al granero? Quiero que construya una cerca de dos metros de alto, no quiero verlo nunca más."

El carpintero le dijo: "creo que comprendo la situación".

El hermano mayor le ayudó al carpintero a reunir todos los materiales y dejó la granja por el resto del día para ir por provisiones al pueblo.

Cerca del ocaso, cuando el granjero regresó, el carpintero justo había terminado su trabajo.

El granjero quedó con los ojos completamente abiertos, su quijada cayó.

No había ninguna cerca de dos metros. En su lugar había un puente que unía las dos granjas a través del arroyo.

Era una fina pieza de arte, con todo y pasamanos.

En ese momento, su vecino, su hermano menor, vino desde su granja y abrazando a su hermano mayor le dijo:

-"Eres un gran tipo, mira que construir este hermoso puente después de lo que he hecho y dicho".

Estaban en su reconciliación los dos hermanos, cuando vieron que el carpintero tomaba sus herramientas.

-"No, espera". "Quédate unos cuantos días tengo muchos proyectos para ti", le dijo el hermano mayor al carpintero.

- "Me gustaría quedarme", dijo el carpintero, "pero tengo muchos puentes por construir".

Muchas veces dejamos que los malentendidos o enojos nos alejen de la gente que queremos, muchas veces permitimos que el orgullo se anteponga a los sentimientos.

No permitas que eso pase en tu Vida.

Aprende a perdonar y valora lo que tienes.

Recuerda que perdonar no cambia en nada el pasado pero si el futuro.

No guardes rencores ni sentimientos de amargura que solo te lastiman, te alejan de Dios y de las personas que te quieren, Aprende a ser feliz y disfruta de las maravillas que Dios ha creado.

Él te ama y desea que tengas una vida dichosa, llena de amor y armonía.

No permitas que un pequeño desliz malogre una gran amistad...

Recuerda que el silencio a veces es la mejor respuesta...

Una casa felíz es lo que más importa. Haz todo lo que esté a tu alcance para crear un ambiente en armonía.

Recuerda que la mejor relación es aquella donde el amor entre dos personas es mayor que la necesidad que ellas tienen una por la otra...

DESIDERATA


Camina plácido entre el ruido y la prisa y recuerda qué paz se puede encontrar en el silencio.
En cuanto sea posible y sin rendirte, mantén buenas relaciones con todas las personas. Enuncia tu verdad de una manera serena y clara y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante, también ellos tienen su propia historia. 

Esquiva a las personas ruidosas y agresivas, ya que son un fastidio para el espíritu. Si te comparas con los demás, te volverás vano y amargado, pues siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú. 

Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes. Mantén el interés en tu propia carrera por humilde que sea, ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos. 

Sé cauto en tus negocios pues el mundo está lleno de engaños, mas no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe. Hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales. 

La vida está llena de heroísmo. Sé sincero contigo mismo, en especial no finjas el afecto. Y no seas cínico en el amor, pues en medio de todas las arideces y desengaños, es perenne como la hierba. 

Acata dócilmente el consejo de los años abandonando con donaire las cosas de la juventud. Cultiva la firmeza del espíritu, para que te proteja en las adversidades repentinas. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Sobre una sana disciplina, sé benigno contigo mismo. 

Tú eres una criatura del universo. No menos que las plantas y las estrellas, tienes derecho a existir. Y sea que te resulte claro o no, indudablemente el universo marcha como debiera. 

Por eso debes estar en paz con Dios cualquiera que sea tu idea de El. Y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones, conserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida. Aún con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos, el mundo es todavía hermoso.

Sé cauto, ¡esfuérzate por ser feliz!

Los Milagros.Ocurren todos los dias!

Todos los días suceden milagros, tener vida es uno de ellos...........


Les comparto este cuento, que me cayo como anillo al dedo.Espero les guste, tanto como a mi.
Tres personas iban caminando por una vereda de un bosque; un Sabio con fama de hacer milagros, un poderoso terrateniente del lugar y, un poco atrás de ellos y escuchando la conversación, iba un joven estudiante alumno del Sabio.
Fue entonces cuando el poderoso dirigiéndose al Sabio dijo:

- Me han dicho en el pueblo que eres una persona muy poderosa y que inclusive puedes hacer milagros.
- Soy una persona vieja y cansada... ¿Cómo crees que yo podría hacer milagros? Respondió
- Me han dicho que sanas a los enfermos, haces ver a los ciegos y vuelves cuerdos a los locos... esos milagros solo los puede hacer alguien muy poderoso.
- ¿Te referías a eso?... Tú lo has dicho, esos milagros solo los puede hacer alguien muy poderoso... no un viejo como yo. Esos milagros los hace Dios, yo solo pido se conceda un favor para el enfermo, o para el ciego, y todo el que tenga la fe suficiente en Dios puede hacer lo mismo.
- Yo quiero tener la misma fe para poder realizar los milagros que tu haces... muéstrame un milagro para poder creer en tu Dios.

Ante la insistencia de aquel hombre poderoso, el Sabio aceptó mostrarle tres milagros. Y así, con la mirada serena y sin hacer ningún movimiento le preguntó:
- ¿Esta mañana volvió a salir el sol?
- Sí, claro que sí.
- Pues ahí tienes un milagro... el milagro de la luz.
- No, yo quiero ver un verdadero milagro, oculta el sol, saca agua de una piedra... mira, hay un conejo herido junto a la vereda, tócalo y sana sus heridas.
- ¿Quieres un verdadero milagro?, ¿No es verdad que tu esposa acaba de dar a luz hace algunos días?

- ¡Si! Fue varón y es mi primogénito.
- Ahí tienes el segundo milagro... el milagro de la vida.
- Sabio, tu no me entiendes, quiero ver un verdadero milagro.
- ¿Acaso no estamos en época de cosecha?, no hay trigo y sorgo donde hace unos meses solo había tierra?
- Sí, igual que todos los años.
- Pues ahí tienes el tercer milagro.
- Creo que no me he explicado. Lo que yo quiero.

Sus palabras fueron cortadas por el Sabio, quien convencido de la obstinación de aquel hombre y seguro de no poder hacerle comprender la maravilla que existe en todo aquello que le había mostrado señaló:

- Te has explicado bien, yo ya hice todo lo que podía hacer por ti... Si lo que encontraste no es lo que buscabas, lamento desilusionarte, yo he hecho todo lo que podía hacer.

Dicho esto, el poderoso terrateniente se retiro muy desilusionado por no haber encontrado lo que buscaba. El Sabio y su alumno se quedaron parados en la vereda. Cuando el poderoso terrateniente iba muy lejos como para ver lo que hacían el Sabio y su alumno, el Sabio se dirigió a la orilla de la vereda, tomo al conejo, soplo sobre el y sus heridas quedaron curadas; el joven estaba algo desconcertado:

- Maestro te he visto hacer milagros como este casi todos los días, ¿Por que te negaste a mostrarle uno al caballero?, ¿Por que lo haces ahora que no puede verlo?
- Lo que él buscaba no era un milagro, sino un espectáculo. Le mostré tres milagros y no pudo verlos. Para ser rey primero hay que ser príncipe, para ser maestro primero hay que ser alumno... no puedes pedir grandes milagros si no has aprendido a valorar los pequeños milagros que se te muestran día a día.

El día que aprendas a reconocer a Dios en todas las pequeñas cosas que ocurren en tu vida, ese día comprenderás que no necesitas más milagros que los que Dios te da todos los días sin que tu se los hayas pedido. En lo ricos que podemos llegar a ser.

Subscribe

Jezzabell, una mujer muy sabia

 (Una historia que cuenta la influencia de nuestra percepción del mundo en el alcance de LA FELICIDAD

Un día llegó un forastero a un pueblo en el que nunca había estado y se acerco a Jezzabell, Una muejer muy sabia de aquel lugar y le dijo. –Disculpa, ¿tú eres Jezzabell? –Sí, respondió ella. – Yo soy de otro pueblo cercano, pero debo mudarme, tengo que vivir, a partir de hoy, en este pueblo. Estoy preocupado, pues, durante todo el camino hacia acá, no he dejado de escuchar comentarios sobre lo terrible que es este lugar.

-¿Qué es lo que has escuchado? - le preguntó-.

-Me han dicho que aquí, la gente miente, engaña, traiciona. Que debo tener mucho cuidado porque me harán sufrir, me tratarán mal y me harán la vida imposible. Por eso estoy tan asustado.

Jezzabell lo miró con compasión. - Veo que tú estás convencido de todo lo que te han dicho. El forastero asintió agachando la cabeza. ¿Qué alternativa tengo? Si eso dice la gente que conoce el lugar, por algo lo dirán.

- Entonces – le dijo a su vez, la sabia Jezzabell - No tengo más que agregar. Espero que logres enfrentar el dolor que te espera en este lugar.

El hombre, resignado, tomó sus cosas y entró al pueblo, sintiendo un gran pesar en su alma y una profunda opresión en el pecho.

Horas después, se acercó otro forastero, reconoció a Jezzabell y se dirigió a ella. – Me imagino que tú eres la mujer sabia de la que tanto me han hablado, quiero que me confirmes algo: durante todo el trayecto, he escuchado todo tipo de comentarios, pero yo, en los que he creído, son en aquellos que me han dicho que en esta ciudad la gente es la mejor que voy a encontrar en el mundo: amable, honesta, bondadosa, que cuando tienes problemas todos están dispuestos a ayudarte y a brindarte lo que tienen para que logres superar los obstáculos. Que no habrá ningún otro lugar en el mundo en el que yo vaya a ser tan bien acogido y recibido como aquí y que, por lo mismo, seré más feliz que en ninguna otra parte del mundo. ¿Es verdad eso?

-Dices que de todo lo que has escuchado durante tu recorrido – le respondió Jezzabell – eso es lo que te ha hecho sentido y sí, es verdad. Pasa y disfruta de tu estancia. Es evidente que vas a ser muy feliz en este lugar.

Con gran expresión de regocijo, el forastero respiró profundo, tomó sus pertenencias y, sonriendo y bailando, se dirigió a su destino en aquel pueblo.

Un vendedor  que estaba vendiendo su mercancía a orilla de la carretera, y que había observado todo, frunció el ceño y se acercó a Jezzabell:  explícame algo. Todo el día estuve en mi puesto y pude escuchar tanto lo que le dijiste al primer hombre que te preguntó cómo eran los habitantes de este pueblo como lo que le dijiste al que se acaba de ir cuando te hizo la misma pregunta.

Al primero le dijiste que, efectivamente, como él pensaba, este lugar era prácticamente el infierno, mientras que al segundo, le confirmaste que éste era el paraíso que él esperaba. ¡Es obvio que a uno de los dos le has mentido!

El hombre sabio negó con la cabeza – Yo - le respondió al comerciante - simplemente confirmé la creencia que ya se habían formado tanto el primero como el segundo sobre este lugar. Cualquier cosa distinta que les hubiera dicho, no la hubieran creído. Ellos ya habían elegido la que sería su realidad en este pueblo y nada que diferente que escucharan les fuera hacer cambiar de opinión.

-¿Ni viniendo de ti que eres una mujer con tanta sabiduría? ¿Quieres decir que, entonces, no existe la realidad, Jezzabell?
La realidad externa es siempre la misma, somos nosotros, con nuestra manera de interpretar lo que vemos o lo que experimentamos los que dotamos de significado las cosas.
-¿Me estás diciendo que somos cada uno de nosotros los que creamos nuestra propia realidad?

-Así es. Somos nosotros los que creamos de nuestra existencia un infierno o un paraíso independientemente de cómo son las cosas de afuera. No podemos culpar a los demás. Somos los responsables de nuestra realidad pues nosotros mismos la creamos a cada instante con nuestras creencias acerca de ella.

Así es como termina esta historia. La pregunta que nos surge después de escucharla es ¿cuál es tu interpretación acerca de tu vida? ¿Cuál es el significado que le das a las cosas que has vivido? ¿Qué es lo que estás construyendo en el presente y que quieres crear en tu futuro?


E dolor empieza cuando queremos que la realidad sea como nosotros pensamos que debería de ser. Si nosotros podemos reconocer la vida y aceptarla tanto con sus cosas placenteras como dolorosas, la existencia se vuelve mucho más sencilla. Por otro lado, es la manera en que elijo ver la realidad, lo que marca la diferencia. Si acepto la idea de que el mundo es Un valle de lágrimas, ése será el mundo al que tendré que enfrentarme. Si por el contrario elijo creer que es un lugar lleno de experiencias para disfrutar junto con otros, eso es lo que obtendré.


Subscribe

No estás deprimido, estás distraído.


Subscribe

No estás deprimido, estás distraído. Distraído de la vida que te puebla, distraído de la vida que te rodea, delfines, bosques, mares, montañas, ríos.

No caigas en lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano, cuando en el mundo hay 6000 millones. Además, no es tan malo vivir solo. Yo la paso bien, decidiendo a cada instante lo que quiero hacer y gracias a la soledad me conozco…… algo fundamental para vivir.

No caigas en lo que cayó tu padre, que se siente viejo porque tiene 70 años, olvidando que Moisés dirigía el éxodo a los 80 y Rubinstein interpretaba como nadie a Chopin a los 90, sólo por citar dos casos conocidos.

No estás deprimido, estás distraído. Por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible, porque todo te fue dado. No hiciste ni un solo pelo de tu cabeza, por lo tanto no puedes ser dueño de nada. Además, la vida no te quita cosas: la vida te libera de cosas… te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud. De la cuna a la tumba es una escuela; por eso, lo que llamas problemas, son lecciones.

No perdiste a nadie: el que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además, lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón.

Quien podría decir que Jesus está muerto, no hay muerte, hay mudanza. Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Miguel Ángel, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuela y mi madre, que creía que la pobreza está más cerca del amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas y nos aleja, porque nos hace desconfiados.

Haz sólo lo que amas y serás feliz. El que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será y llegará naturalmente. No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor. Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible y sin esfuerzo, porque te mueve la fuerza natural de la vida, la que me levantó cuando se cayó el avión con mi mujer y mi hija; la que me mantuvo vivo cuando los médicos me diagnosticaban 3 ó 4 meses de vida.

Dios te puso un ser humano a cargo y eres tú mismo. A ti debes hacerte libre y feliz. Después podrás compartir la vida verdadera con los demás. Recuerda a Jesus, amarás al prójimo como a tí mismo. Reconcíliate contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de Dios y decide ahora mismo ser feliz, porque la felicidad es una adquisición. Además, la felicidad no es un derecho, sino un deber; porque si no eres feliz, estás amargando a todo el barrio. Un solo hombre que no tuvo ni talento ni valor para vivir, mandó matar a seis millones de hermanos judíos.

Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileños, Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman, la música de Mahler, Mozart, Chopin, Beethoven; las pinturas de Caravaggio, Rembrandt, Velázquez, Picasso y Tamayo, entre tantas maravillas.

Y si tienes cáncer o SIDA, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas: si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto (tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas)…y si le ganas, serás más humilde, más agradecido… por lo tanto, fácilmente feliz, libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente, como debe ser.

No estás deprimido, estás desocupado. Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. El servicio es una felicidad segura, como gozar a la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán sin medida. Ama hasta convertirte en lo amado; más aún, hasta convertirte en el mismísimo Amor.

Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas. El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso. Una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que alimentan a la vida. Vale la pena ¿verdad?.

Si Dios tuviera un refrigerador, tendría tu foto pegada en el, si tuviera cartera tu foto estaría en ella, él te manda fotos cada primavera, él te manda un amanecer cada mañana, cada vez que tu quieres hablar, él te escucha, él puede vivir en cualquier parte del universo pero él escogió tu corazón. Enfréntalo amigo, él esta loco por tí.

Dios no te prometió días sin dolor, risas sin tristeza, sol sin lluvia, pero él si prometió fuerzas para cada día, consuelo para las lágrimas, y luz para el camino.

“Cuando la vida te presente mil razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y un razones por las cuales sonreír”.

Los hijos, ¿Los reyes de la casa?


Subscribe

Hace algunos años, cuando todavía era soltera, joven, y bella, tuve una clase muy especial. Fui a ella con un chico llamad Norman, que en ese entonces era mi novio, y puedo asegurar que la lección que aprendimos ese día impacto muchísimo mi vida.

No recuerdo mucho el tema de la clase, pero lo que si recuerdo con mucha frecuencia es la dinámica que se realizo en ella. Para empezar, nos sentamos todos en círculo, y entre bromas, nos pidieron a Norman y a mí que nos sentáramos juntos. La persona que daba la clase dijo entonces 'Supongamos que Jissell y Norman se acaban de casar'. Ambos nos miramos con los ojos muy abiertos y tragamos saliva en seco. La instructora continúa sin prestar mucha atención a nuestro desconcierto: 'Ellos han construido su hogar, establecido sus normas, y comienzan a ser muy felices.

Con el tiempo viene el primer hijo'. Llamaron a uno de los jóvenes y le pidieron que se sentara entre nosotros. 'Norman y Jissell le dan la bienvenida a su hogar y le tratan con mucha ternura y cariño. Pero, como suelen ser las cosas, tienen entonces a otro hijo'. Pidieron a otro de los jóvenes que se sentara al lado de su 'hermano', entre nosotros. 'La familia va creciendo, y tienen buenas normas. Los chicos se tratan con mucho cariño y los papás vigilan que no haya riñas entre ellos. Son muy
buenos padres y literalmente dedican su vida a ellos'.

Norman y yo nos vimos en esa ocasión muy productivos, porque tuvimos unos tres o cuatro hijos más. En cada ocasión pidieron a alguno de los jóvenes o jovencitas que se sentaran en medio de nosotros para darles la bienvenida.

'El tiempo pasa', continúa la instructora, ' y llega el día en que los hijos hacen su propia vida. Primero, Julio se casa y forma su propio hogar. 'Dejara el hombre a su padre y a su madre'. Vamos, déjalos, Julio, ahí deja tu silla'. Julio, nuestro primer 'hijo', se levanta y ocupa su nuevo lugar. 'También Martita y Linda encuentran buenos partidos y se casan'. Las chicas se levantaron y dejaron su lugar. Así cada uno de nuestros hijos se fue 'casando' y dejando sus sillas vacías. Cuando todos hubieron terminado de irse, la instructora hizo una pausa y luego dijo: 'Ahora miren la distancia que existe entre ellos'. Y callé nuevamente. Efectivamente, había entre nosotros una distancia enorme de sillas vacías. A mi me pareció kilométrica.

Me hice muchas preguntas entonces. ¿Que pudo haber causado ese hueco enorme? Como si leyera mi mente, la instructora respondió entonces algunas de las preguntas que me hacía. 'Juan Pablo y Norma han cometido un gran error, porque han permitido que sus hijos se interpongan entre ellos; y ahora que están de nuevo solos, si acaso, tendrán que empezar desde el principio'.
¿Que habíamos hecho mal?
¿Acaso no nos habíamos dedicado con fervor a nuestros hijos?
¿O era ese el centro mismo de la construcción de una familia?

La instructora nos explicó el error de darlo todo por nuestros hijos. Explicó Que la
base del fundamento del hogar no son los hijos, sino la pareja y que esta debe permanecer unida contra viento y marea.
De hecho, el mejor regalo que se puede dar a nuestros hijos es el hecho de saber que sus padres se aman y que permanecen unidos y ellos aprenden a amar en función de cómo aprenden que se aman sus padres.

Si los padres no salen juntos, no se siguen cortejando con frecuencia, no se hablan con ternura y no se comunican entre ellos de manera frecuente y especial, es escasa la probabilidad de tener hijos espiritual y emocionalmente estables y, cuando ellos partan de casa, nos encontraremos incomunicados y encontraremos a nuestra pareja a una enorme distancia, sin saber del todo como recuperar lo que nuestro propio descuido ha dejado que se pierda con los años. Y no es egoísmo; por el contrario, es un seguro de vida para ellos y para nosotros mismos; para garantizar la vida eterna. Primero la pareja. Son los hijos los que deberán acomodarse.

La vida familiar tendrá que girar no en torno a ellos, sino en torno de los padres.

Los padres deben recordar que una relación de verdadero amor con su pareja es el mejor regalo que puede darles, y su principal prioridad, y su mayor herencia, y la forma de enseñarles a sus hijos a amar y de garantizar así su verdadera felicidad, temporal y eterna.

Ellos se escogieron primero, ellos dan la bienvenida como invitados a los hijos. Estoy aplicando esto con mi novia actual. Mi única novia, gloriosa, infinita y eterna. Mis hijos saben que tendrán una plática conmigo si faltan el respeto a su madre. Y mi esposa, mi novia, les recuerda que necesitamos espacios para platicar y estar juntos en ocasiones.

Personalmente encuentro que es mas fácil darlo todo por los hijos de esta forma, si uno sabe que el amor por la pareja está creciendo. Es la fuente de donde uno puede extraer todas las fuerzas.

Estas preguntas te podran apoyar para diagnosticar el estado de tu relacion de pareja:

¿Cuando partan mis hijos de casa, tendre tema de conversacion con mi pareja?
¿Hace cuanto tiempo que no cortejo o soy cortejado por mi pareja?
¿Cuanto tiempo a la semana pasamos solos, no discutiendo ni durmiendo?
¿Que fue lo que me enamoro de mi pareja, hace cuanto que no se lo digo?
¿Que planes tinen para cuando sus hijos se hayan marchando?

LOS FRUTOS NO SE ALIMENTAN, SE ALIMENTA EL ARBOL. UN ARBOL FUERTE Y SANO DA FRUTOS BUENOS.

Aceptarse es un gran regalo

Subscribe


Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores estaban muriendo.
Se dirigió al roble y le pregunto: ¿Que te pasa, porque estas muriendo? Y este le contesto: muero porque no puedo ser tan alto como el pino. Inmediatamente el rey voltio su mirada al pino, acercándose le pregunto ¿y tu porque estas muriendo? Con voz muy suave, casi imperceptible le contesta: Muero porque no puedo darte uvas como la Vid. De un salto el rey se postro en el suelo donde yacía casi muerta la vid y le pregunto lo mismo, esta le contesta: muero porque no puedo ser bella como la rosa. El rey en medio de su asombro y confusión se traslado hacia donde agonizaba la rosa. ¿Y tu amada rosa, porque mueres?, mi señor, le contesta, es que no puedo ser tan alta y solida como el roble.
El rey sentía una inmensa pena, al ver que sus amadas plantas morían sin el poder hacer nada, de repente un rayo de luz ilumino una bellísima orquídea, que surgía en medio de tanto dolor, bella y olorosa. Sin pensarlo dos veces el rey se postro ante ella y realizando una pregunta diferente a las hechas hasta ahora, escucho con asombro la respuesta: mi amadísimo rey, no sé porque no muero. Quizá sea por el hecho de que siempre supe que cuando me plantaste, querías que fuera una ORQUIDEA. Si hubieras querido otro tipo de planta lo hubieras hecho, pero tú me elegiste y yo tengo el compromiso de ser Orquídea de la mejor manera que pueda.
He leído este cuento varias veces, cada vez me convenzo más de que tan equivocados estamos al querer ser quien no somos, sea para complacer a otros, (padres, hijos, hermanos, pareja, jefe, amigos, etc.). No hay manera de satisfacer a otros si no te satisfaces a ti mismo. Crea de ti la imagen en concordancia con quien eres internamente, no intentes ser alguien más, aun cuando sea la mejor persona de este mundo o la que más admires. Es tu elección, nadie puede hacerlo por ti. Se tu mejor versión