2013, allá vamos!
Estancado y sin futuro: ¿Cómo dar un impulso a tu carrera?
Reproduzco este articulo escrito por Antonio Pablo, Coach
Como quiere que te recuerden?
7 reglas para ser mas felices
Paco de 8 años, entró en su casa, después de clase, pisoteando fuerte. Su padre, que se dirigía al fondo, al verlo entrar, lo llamó para una hablar. Paco lo acompañó desconfiado.
Antes que su padre hablara algo, Paco dijo irritado:
- Padre, estoy con muchísima rabia. Joaquín no podría haberme hecho lo que hizo. Su padre, un hombre sencillo pero sabio, escuchaba a su hijo mientras ese seguía con su reclamo.
- Joaquín me humilló delante de mis amigos. ¡Me gustaría que le pasase algo malo!
El padre escuchó todo callado mientras caminaba buscando una bolsa de carbón. Llevó la bolsa hasta el fondo y le dijo a Paco:
- Hijo, quiero hacerte una propuesta. Imaginemos que aquella camisa blanca que está en el tendal es tu amigo Joaquín y que cada trozo de carbón es un pensamiento malo que tu le envías. Quiero que tires todo ese carbón en la camisa, hasta el último trozo y dentro un rato vuelvo para ver como quedó.
Al niño le pareció un divertido juego, la camisa estaba colgada lejos y pocos trozos acertaban al blanco. El padre que miraba todo, le preguntó:
- Hijo, ¿como estás ahora?
- Estoy cansado, pero feliz porque acerté muchos trozos de carbón en la camisa.
El padre miró a su hijo, que no entendía la razón de aquél juego, y dijo:
- Ven, quiero que veas una cosa.
El hijo fue hasta el cuarto y se miró en un gran espejo. ¡Que susto! Paco solo conseguía ver sus dientes y ojos. Su padre, entonces, le dijo:
- Viste que la camisa casi no se ensució…. pero fíjate en ti mismo. Las cosas malas que deseamos a los otros son como lo que te pasó a ti.
Aunque consigamos perturbar la vida de alguien con nuestros pensamientos, los residuos de esos se quedan siempre en nosotros mismos.
El efecto de la sombra
Excelente pelicula
Los Milagros.Ocurren todos los dias!
- Me han dicho en el pueblo que eres una persona muy poderosa y que inclusive puedes hacer milagros.
- Soy una persona vieja y cansada... ¿Cómo crees que yo podría hacer milagros? Respondió
- Me han dicho que sanas a los enfermos, haces ver a los ciegos y vuelves cuerdos a los locos... esos milagros solo los puede hacer alguien muy poderoso.
- ¿Te referías a eso?... Tú lo has dicho, esos milagros solo los puede hacer alguien muy poderoso... no un viejo como yo. Esos milagros los hace Dios, yo solo pido se conceda un favor para el enfermo, o para el ciego, y todo el que tenga la fe suficiente en Dios puede hacer lo mismo.
- Yo quiero tener la misma fe para poder realizar los milagros que tu haces... muéstrame un milagro para poder creer en tu Dios.
Ante la insistencia de aquel hombre poderoso, el Sabio aceptó mostrarle tres milagros. Y así, con la mirada serena y sin hacer ningún movimiento le preguntó:
- ¿Esta mañana volvió a salir el sol?
- Sí, claro que sí.
- Pues ahí tienes un milagro... el milagro de la luz.
- No, yo quiero ver un verdadero milagro, oculta el sol, saca agua de una piedra... mira, hay un conejo herido junto a la vereda, tócalo y sana sus heridas.
- ¿Quieres un verdadero milagro?, ¿No es verdad que tu esposa acaba de dar a luz hace algunos días?
- ¡Si! Fue varón y es mi primogénito.
- Ahí tienes el segundo milagro... el milagro de la vida.
- Sabio, tu no me entiendes, quiero ver un verdadero milagro.
- ¿Acaso no estamos en época de cosecha?, no hay trigo y sorgo donde hace unos meses solo había tierra?
- Sí, igual que todos los años.
- Pues ahí tienes el tercer milagro.
- Creo que no me he explicado. Lo que yo quiero.
Sus palabras fueron cortadas por el Sabio, quien convencido de la obstinación de aquel hombre y seguro de no poder hacerle comprender la maravilla que existe en todo aquello que le había mostrado señaló:
- Te has explicado bien, yo ya hice todo lo que podía hacer por ti... Si lo que encontraste no es lo que buscabas, lamento desilusionarte, yo he hecho todo lo que podía hacer.
Dicho esto, el poderoso terrateniente se retiro muy desilusionado por no haber encontrado lo que buscaba. El Sabio y su alumno se quedaron parados en la vereda. Cuando el poderoso terrateniente iba muy lejos como para ver lo que hacían el Sabio y su alumno, el Sabio se dirigió a la orilla de la vereda, tomo al conejo, soplo sobre el y sus heridas quedaron curadas; el joven estaba algo desconcertado:
- Maestro te he visto hacer milagros como este casi todos los días, ¿Por que te negaste a mostrarle uno al caballero?, ¿Por que lo haces ahora que no puede verlo?
- Lo que él buscaba no era un milagro, sino un espectáculo. Le mostré tres milagros y no pudo verlos. Para ser rey primero hay que ser príncipe, para ser maestro primero hay que ser alumno... no puedes pedir grandes milagros si no has aprendido a valorar los pequeños milagros que se te muestran día a día.
El día que aprendas a reconocer a Dios en todas las pequeñas cosas que ocurren en tu vida, ese día comprenderás que no necesitas más milagros que los que Dios te da todos los días sin que tu se los hayas pedido. En lo ricos que podemos llegar a ser.
La Metodologia Jerry Seinfeld, Habitos 2.0
Aunque lo he visto recogido en varios sitios tradicionalmente se le atribuye al gran cómico y actor Jerry Seinfeld. Es tan sencillo que contarlo suena ridículo, pero es tan eficaz que contarlo es imprescindible. Recuerda, cualquier persona puede cambiar pero NO todo el mundo cambia…
- Practica un solo cambio a la vez.
- Propón cambios muy pequeños, casi microcambios.
- Propón cambios muy concretos y palpables. Algo que te permita decir: “he conseguido ESTO”.
- No propongas un nuevo cambio hasta que el anterior se haya asentado. Tranquilo, no tengas prisa por cambiar. Hay muchos días.
- Propón cambios que te apetezca hacer. Aquello que te motiva es más fácil de reproducir.
- Practica diariamente y sigue el método de Jerry Seinfeld. Porque lo que no se ejercita se pierde.
- Mide y evalúa los cambios: los avances y los retrocesos.
- Practica sin reproches, con paciencia y determinacion.
Jezzabell, una mujer muy sabia
Un día llegó un forastero a un pueblo en el que nunca había estado y se acerco a Jezzabell, Una muejer muy sabia de aquel lugar y le dijo. –Disculpa, ¿tú eres Jezzabell? –Sí, respondió ella. – Yo soy de otro pueblo cercano, pero debo mudarme, tengo que vivir, a partir de hoy, en este pueblo. Estoy preocupado, pues, durante todo el camino hacia acá, no he dejado de escuchar comentarios sobre lo terrible que es este lugar.
-¿Qué es lo que has escuchado? - le preguntó-.
-Me han dicho que aquí, la gente miente, engaña, traiciona. Que debo tener mucho cuidado porque me harán sufrir, me tratarán mal y me harán la vida imposible. Por eso estoy tan asustado.
Jezzabell lo miró con compasión. - Veo que tú estás convencido de todo lo que te han dicho. El forastero asintió agachando la cabeza. ¿Qué alternativa tengo? Si eso dice la gente que conoce el lugar, por algo lo dirán.
- Entonces – le dijo a su vez, la sabia Jezzabell - No tengo más que agregar. Espero que logres enfrentar el dolor que te espera en este lugar.
El hombre, resignado, tomó sus cosas y entró al pueblo, sintiendo un gran pesar en su alma y una profunda opresión en el pecho.
Horas después, se acercó otro forastero, reconoció a Jezzabell y se dirigió a ella. – Me imagino que tú eres la mujer sabia de la que tanto me han hablado, quiero que me confirmes algo: durante todo el trayecto, he escuchado todo tipo de comentarios, pero yo, en los que he creído, son en aquellos que me han dicho que en esta ciudad la gente es la mejor que voy a encontrar en el mundo: amable, honesta, bondadosa, que cuando tienes problemas todos están dispuestos a ayudarte y a brindarte lo que tienen para que logres superar los obstáculos. Que no habrá ningún otro lugar en el mundo en el que yo vaya a ser tan bien acogido y recibido como aquí y que, por lo mismo, seré más feliz que en ninguna otra parte del mundo. ¿Es verdad eso?
-Dices que de todo lo que has escuchado durante tu recorrido – le respondió Jezzabell – eso es lo que te ha hecho sentido y sí, es verdad. Pasa y disfruta de tu estancia. Es evidente que vas a ser muy feliz en este lugar.
Con gran expresión de regocijo, el forastero respiró profundo, tomó sus pertenencias y, sonriendo y bailando, se dirigió a su destino en aquel pueblo.
Un vendedor que estaba vendiendo su mercancía a orilla de la carretera, y que había observado todo, frunció el ceño y se acercó a Jezzabell: explícame algo. Todo el día estuve en mi puesto y pude escuchar tanto lo que le dijiste al primer hombre que te preguntó cómo eran los habitantes de este pueblo como lo que le dijiste al que se acaba de ir cuando te hizo la misma pregunta.
Al primero le dijiste que, efectivamente, como él pensaba, este lugar era prácticamente el infierno, mientras que al segundo, le confirmaste que éste era el paraíso que él esperaba. ¡Es obvio que a uno de los dos le has mentido!
El hombre sabio negó con la cabeza – Yo - le respondió al comerciante - simplemente confirmé la creencia que ya se habían formado tanto el primero como el segundo sobre este lugar. Cualquier cosa distinta que les hubiera dicho, no la hubieran creído. Ellos ya habían elegido la que sería su realidad en este pueblo y nada que diferente que escucharan les fuera hacer cambiar de opinión.
-¿Ni viniendo de ti que eres una mujer con tanta sabiduría? ¿Quieres decir que, entonces, no existe la realidad, Jezzabell?
La realidad externa es siempre la misma, somos nosotros, con nuestra manera de interpretar lo que vemos o lo que experimentamos los que dotamos de significado las cosas.-¿Me estás diciendo que somos cada uno de nosotros los que creamos nuestra propia realidad?
-Así es. Somos nosotros los que creamos de nuestra existencia un infierno o un paraíso independientemente de cómo son las cosas de afuera. No podemos culpar a los demás. Somos los responsables de nuestra realidad pues nosotros mismos la creamos a cada instante con nuestras creencias acerca de ella.
Así es como termina esta historia. La pregunta que nos surge después de escucharla es ¿cuál es tu interpretación acerca de tu vida? ¿Cuál es el significado que le das a las cosas que has vivido? ¿Qué es lo que estás construyendo en el presente y que quieres crear en tu futuro?
E dolor empieza cuando queremos que la realidad sea como nosotros pensamos que debería de ser. Si nosotros podemos reconocer la vida y aceptarla tanto con sus cosas placenteras como dolorosas, la existencia se vuelve mucho más sencilla. Por otro lado, es la manera en que elijo ver la realidad, lo que marca la diferencia. Si acepto la idea de que el mundo es Un valle de lágrimas, ése será el mundo al que tendré que enfrentarme. Si por el contrario elijo creer que es un lugar lleno de experiencias para disfrutar junto con otros, eso es lo que obtendré.
Maneras de demostrar amor...
En el internet se encuentran todo tipo de informacion, unas buenas y otras no tanto...Esto me lo envia David, mi pareja, quiero compartirlo contigo. Me resulto muy interesante.
Autor: José Martín Descalzo
Cuando a la gente se la habla de que "hay que amarse los unos a los otros" son muchos los que se te quedan mirando y te preguntan: ¿y amar, qué es: un calorcillo en el corazón? ¿Cómo se hace eso de amar, sobre todo cuando se trata de desconocidos o semiconocidos? ¿Amar son, tal vez, solamente algunos impresionantes gestos heroicos?
Un amigo mío, Amado Sáez de Ibarra, publicó hace muchos años un folleto que se titulaba "El arte de amar" y en él ofrecía una serie de pequeños gestos de amor, de esos que seguramente no cambian el mundo, pero que, por un lado, lo hacen más vividero y, por otro, estiran el corazón de quien los hace.
Siguiendo su ejemplo voy a ofrecer aquí una lista de 24 pequeñas maneras de amar:
- Aprenderse los nombres de la gente que trabaja con nosotros o de los que nos cruzamos en el ascensor y tratarles luego por su nombre.
- Estudiar los gustos ajenos y tratar de complacerles.
- Pensar, por principio, bien de todo el mundo.
- Tener la manía de hacer el bien, sobre todo a los que no se la merecerían teóricamente.
- Sonreír. Sonreír a todas horas. Con ganas o sin ellas.
- Multiplicar el saludo, incluso a los semiconocidos.
- Visitar a los enfermos, sobre todo sin son crónicos.
- Prestar libros aunque te pierdan alguno. Devolverlos tú.
- Hacer favores. Y concederlos antes de que terminen de pedírtelos.
- Olvidar ofensas. Y sonreír especialmente a los ofensores.
- Aguantar a los pesados. No poner cara de vinagre escuchándolos.
- Tratar con antipáticos. Conversar con los sordos sin ponerte nervioso.
- Contestar, si te es posible, a todas las cartas.
- Entretener a los niños chiquitines. No pensar que con ellos pierdes el tiempo.
- Animar a los viejos. No engañarles como chiquillos, pero subrayar todo lo positivo que encuentres en ellos.
- Recordar las fechas de los santos y cumpleaños de los conocidos y amigos.
- Hacer regalos muy pequeños, que demuestren el cariño pero no crean obligación de ser compensados con otro regalo.
- Acudir puntualmente a las citas, aunque tengas que esperar tú.
- Contarle a la gente cosas buenas que alguien ha dicho de ellos.
- Dar buenas noticias.
- No contradecir por sistema a todos los que hablan con nosotros.
- Exponer nuestras razones en las discusiones, pero sin tratar de aplastar.
- Mandar con tono suave. No gritar nunca.
- Corregir de modo que se note que te duele el hacerlo.
La lista podría ser interminable y los ejemplos similares infinitos. Y ya sé que son minucias. Pero con muchos millones de pequeñas minucias como éstas el mundo se haría más habitable.
El Perdón

El perdón no es un simple mecanismo para liberar de culpa a quien nos ofendió, el perdón es un mecanismo para que yo sea libre de la amargura que dejó esa acción en mi corazón. Yo puedo decidir perdonar a alguien, que no está arrepentido de verdad de haberme dañado, por que mi intención al perdonar, no es que esa persona quede libre de culpa, si no que yo quede libre en mi interior, que yo tenga paz, que yo pueda vivr bien, que haya desatado la amarra que me tenía detenido en el puerto.
Es muy importante saber, que el perdón no exime de culpa al ofensor, sino que libera al ofendido. Usted y yo necesitamos decidir perdonar, para ser libres de las heridas del alma.
He escuchado muchas veces la frase: "yo perdono, pero no olvido", y pensamos seriamente que si no olvidamos, es debido principalmente a que realmente no hemos olvidado, pero esto también es un error, el perdón no implica nunca que olvidemos todo, el perdón no produce amnesia, no es indispensable que olvidemos para perdonar, puedo perdonar y estar consciente del daño que se me hizo, pero he decidido que ya no me va a afectar nunca más en mi vida.
Hay un punto muy importante es que podemos decidir perdonar, tomamos la decisión de ya no traer al presente las cosas pasadas, incluso nos mantenemos firmes en la decisión de no criticar, ni agredir a la persona que nos ofendió. Sin embargo, no podemos decidir dejar de sentir. Si usted quiere de verdad, que se vaya lejos lo que siente, no depende exclusivamente de usted, pero no es imposible dejar de sentir.
Cuando usted decida perdonar de una vez a alguien, es indispensable que lo confiese con su boca, no piense en el perdón, hable el perdón, no importa que usted esté sólo, quizás va en su cómodo automóvil escuchando música y piense: "si yo necesito perdonar, yo debo perdonar, yo quiero ser libre de la culpa que otra persona me hizo a mí en su momento", pero no es suficiente que usted lo piense, hay que confesarlo con su boca, aunque usted esté sólo en un lugar, que salga de su boca libremente, hay una marcada diferencia inmensa entre pensarlo y hablarlo; con nuestra boca tenemos el poder para la vida y poder para la muerte, poder para atar y poder para desatar. ¡Confiéselo!, cuando lo hablan, sienta esa libertad, ese peso extra que se va, tal vez acompañado de lágrimas, tal vez acompañado de tristeza y de llanto, pero finalmente un ser libre.
Los pasos principales para perdonar a alguien son los siguientes, a saber:
a.. Identifique plenamente la herida específica que le hicieron, y la persona que se lo hizo.
b.. Decida perdonarla a pesar de lo que siente en su corazón.
c.. Confiese con su boca ese perdón aunque usted esté sólo, no tiene que ir a decírselo a aquella persona; lo puede hacer usted en la privacidad donde se encuentre en ese momento.
d.. Yo podría ir y decirle a alguien: "te perdono por esto y aquello", y aquella persona decir: "pues mira si te lo puedo volver a hacer lo repito otra vez".
e.. Recuerde que el perdón no es para liberar de culpa al otro, sino para que yo sea libre de las heridas del alma.
f.. Acérquese a Dios y dígale desde el fondo de su alma: "Señor, yo decido perdonar, quítame lo que siento, borra de mi corazón estas heridas, dame un corazón nuevo, te entrego el mío, ven a mi vida Jesucristo a ti te lastimaron profundamente, a ti te dañaron y te atreviste a decir a tu padre: "perdónalos por que no saben lo que hacen", ¡Señor, yo te digo hoy perdona a tal persona, por que me lastimó profundamente, y llévate de mi corazón este amargo sentimiento!, "yo hago mi parte, tu haz la tuya".
También nosotros hemos lastimado a mucha gente, con intención ó sin ella, hemos herido profundamente el alma de nuestros seres queridos; hay que pedirles perdón. Las situaciones que recordamos en las que estamos conscientes que los hemos ofendido, necesitamos anotarlas, y debemos decirles: "perdóname".
Si usted no puede ir haga uso de una llamada telefónica, de una carta, de un correo electrónico ó de una tarjeta de disculpa, y dígale desde dentro de su corazón: "yo te lastimé en aquella ocasión, con esto y con está otra situación, te pido de corazón que me perdones", si la persona lo perdona ó no ese no es problema suyo, usted ya es libre de ese nudo, que lo tenía amarrado en su corazón. Usted y yo no podemos decidir que los demás desaten sus propios nudos.
El perdón es un mecanismo para que nuestro corazón sane de las heridas, para que nuestra alma brille, para que nuestra vida vaya en aumento, para que usted y yo podamos desarrollar este potencial que poseemos y que nadie nos puede quitar nunca.
Nuestras amigas, las creencias
Autor: Pedro Amador
Ingeniero informático. Executive MBA por ESADE.
Fundador y socio director de Autocoaching®
La especie humana ha evolucionado mucho a lo largo de los tiempos, y cada vez nos sentimos con más capacidad de entender nuestro comportamiento. En cambio, como se descubre en muchas sesiones de coaching, según nos hacemos mayores, nos vamos rodeando de creencias, muchas veces limitadoras, que nos impiden desarrollar todo nuestro potencial. Para explicar el origen de nuestras creencias, nada mejor que ilustrarlo con unos pequeños esquemas y ejemplos.
A los ingenieros nos gusta mucho analizar las cosas con un esquema de causa-efecto, también conocido como la ley de la consecuencia, retribución o compensación. Normalmente controlas las causas y sabes qué efecto van a tener, al menos cuando has pasado por una serie de experiencias. Por ejemplo, si pulsamos el pedal del freno (causa), encontraremos que el coche frena (efecto).
En el caso de los problemas con personas, es necesario incluir los pensamientos y emociones, lo que complica mucho más el esquema de representación causa-efecto. El siguiente esquema nos ayudará a prestar atención a algunos de los nuevos elementos de análisis. Las causas primeras, en este modelo, las constituyen la formación, los estímulos y el contexto. En general, somos personas con valores que recibimos un tipo de formación y eso nos ofrece una forma de pensar. También recibimos una serie de estímulos (frío, caricias,…) que nos hacen sentir de una forma determinada. Por último solemos actuar en base a un contexto concreto, por ejemplo, no se suele gastar igual cuando se está en crisis económica.
Según estas causas primeras, obtenemos unos efectos determinados; unas ideas según nuestra forma de pensar; unos sentimientos, según cómo sintamos; y realizamos unas acciones determinadas según nuestra forma de actuar.
Llegamos entonces a generar un montón de creencias. Las creencias se definen como opiniones y puntos de vista personales que se tienen sobre cada una de las facetas de la vida, y que conforman nuestra manera de entender el mundo. Nuestros valores influyen en nuestro pensar, nuestro sentir y nuestro actuar; en la manera en que se forman las ideas; se crean los sentimientos para reflejar nuestros distintos estados de ánimo; y finalmente, en cómo se ejecutan las acciones más coherentes de entre las muchas alternativas por las que podemos optar. Eso reflejará y cambiará nuestras creencias de cómo es el mundo, a buen seguro para mejor, pero siempre según nuestra propia perspectiva.
Por ejemplo, hay mucha gente de avanzada edad que fuma tabaco pese a que sabe, con su actual formación, que es malo para la salud. Probablemente a una temprana edad, bajo un contexto de gente en la que deseaba aparentar ser mayor, comenzó a sentir el humo en sus pulmones. Pese a que el sentimiento no era muy bueno (a nadie le agradan esas primeras caladas), al actuar bajo el contexto de sus compañeros, conseguía el efecto deseado: “aparentaba ser más adulto de lo que era”. Poco a poco, alimentaba la creencia de “el fumar no es tan malo, y me posiciona socialmente”. Llega un momento en el que esa creencia es tan fuerte, que no la pone en duda, y tendría que realizar un ejercicio neuro-lingüístico de desprogramación, pues a fin de cuentas, ya no tiene que aparentar ser mayor y el tabaco no tiene nada de bueno.
Es interesante observar cómo cada estímulo genera emociones que tienen un reflejo en nuestras acciones. ¿A qué prestamos atención a nuestro alrededor? No olvidemos que una mente que tiene miedo, sentirá y actuará atemorizada. Además, por mucho que nos conozcamos y definamos aquello que queremos cambiar, nuestro sistema nervioso siempre tenderá a comportarse de la manera habitual. Esto implica ejercitar los nuevos músculos necesarios para obtener los efectos deseados.
Este modelo ha sido simplificado para entender mejor la importancia de las emociones. Desde una mirada más sistémica y dinámica, lo importante es indicar que todo pensamiento descansa en premisas emocionales. Dicho de otra forma, los activadores emocionales son más profundos y difíciles de controlar que los racionales, pero no necesariamente se imponen en todos los casos. Tampoco es relevante aquí analizar si es previo el pensar al sentir, debate que prefiero dejar al margen de esta lectura. Baste indicar que nuestras formas de pensar, sentir y actuar no se pueden separar, y forman un todo, en un esquema de causa-efecto.
Debes analizar todas las formas de pensar, sentir y actuar e identificar todas tus creencias y clasificarlas de acuerdo con la información disponible en cada momento, en limitadoras y potenciadoras. Trabaja las potenciadoras, de este modo podrás alcanzar el éxito y superar las crisis de acuerdo con tus valores. Tus creencias influirán en que mejores tu situación económica, así que préstales mucha atención. Ya va siendo hora de que te empieces a valorar, y dejes a un lado la falta de confianza en ti mismo, basada en creencias limitadoras y que algunas veces son erróneas.
Las creencias limitadoras son el principal obstáculo, y las culpables de que no alcances las metas ni vivas de acuerdo a tus valores. Siempre es bueno preguntarse: ¿qué me impide alcanzar el éxito? Las creencias limitadoras suelen tener su origen en la infancia, permanecen ocultas en nuestro subconsciente y no las evaluamos conscientemente. También las creencias limitadoras nos llegan a través de los medios de comunicación, de las personas con las que interactuamos normalmente, de la sociedad, de la familia, de los amigos, etc.
Las creencias, tanto limitadoras como potenciadoras, están habitualmente construidas sobre nuestras experiencias, y en cuanto retroalimentan nuestros valores, también son principios de acción por los que actuamos como si fueran verdades ciertas y demostradas. Por ejemplo, si crees que eres una persona agradable, actuarás como tal, abordarás a la gente abiertamente, te mostrarás sociable y disfrutarás de la compañía de otras personas, que a su vez te acogerán con agrado, y eso reforzará tu creencia.
El mundo tiene sentido y se hace predecible para nosotros cuando se confirma nuestra forma de interpretarlo. Incluso puede suceder que nos recreemos en el desastre, a condición de que lo hayamos predicho. Por ejemplo, «ya te lo dije» es una frase muy satisfactoria, no porque hayamos deseado que la cosa saliese mal, sino porque nuestras creencias quedan confirmadas.
En el segundo libro, “Autocoaching para despertar“ (Ed. Lid), se ayuda al lector a conocerse por dentro y a poner en duda las creencias adquiridas. Una persona sin creencias limitadoras, está preparada para alcanzar el éxito, ¿te sientes con ganas de empezar?
Autor de Autocoaching para despertar (LID Editorial 2010)
Ponente de LID Conferenciantes
Tomar una decision, adoptar una posicion

¿Cuántas veces te ha pasado que has pasado meses sosteniendo una situación que te resulta inaceptable, que te hace mal, que está muy por debajo de tus estándares, pero aun así la sostienes?
A veces te quejas en voz alta, aprovechas algún oído amigo para descargarte, y luego de eso, ya te sientes liberado. Algunas veces afortunadamente a raíz de esa conversación, decides actuar… pero muchas veces parece que el haberte descargado, te da ánimo para seguir soportando.
Tal vez, sólo te quejas para tus adentros, diciendo una y otra vez que uno de estos días te decidirás y terminarás con todo esto. Ya estás cansado. Pero luego de esa conversación interna, te sientes aliviado, y … Allí entonces te encuentras adaptado de nuevo a una rutina totalmente inefectiva o de mal-estar – o ambas cosas en la mayoría de los casos- e incapaz de hacer algo al respecto. Y así van pasando los días, las semanas, los meses y por qué no, los años.
Y aunque nada eso es lo que “elegirías” ni quisieras para tu vida, sin darte cuenta, ese circuito ya forma parte de tu vida y de tu rutina. Así vas… la pasas mal, te quejas, juras que terminaras con eso un día, y nuevamente te adaptas, … la pasas mal, te quejas, juras que terminaras con eso un día, y nuevamente te adaptas, … … la pasas mal, te quejas, juras que terminaras con eso un día, y nuevamente te adaptas, … y así sucesivamente.
No importa que se trate de un trabajo que te hace infeliz, de un hábito tuyo que no trae sino inefectividad y mal-estar a tu vida, o de una relación con alguien cuya compañía es una fuente de toxicidad en tu vida.
Muy probablemente crees que sostienen esa situación porque crees que te faltan recursos, quizás valor, tal vez aprender algo,…
Pero hay sin duda algo anterior que te está faltando, lo que en Coaching llamamos tomar posición.
Tomar posición frente a una situación, es finalmente resolver que esa situación ya NO forme parte de tu vida. Es como sacudirte, implica tomar la firme decisión de que acabaras con ello, no importa que aún no sepas cómo, hay algo en ti que cambió, hoy sabes que ya no hay espacio en tu vida para seguir aceptando aquello.
Cuando tomas posición, concluyes que ya no tiene cabida en tu vida vivir tal o c cual cosa. Finalmente despertaste, después de tantas idas y vueltas, hoy decidiste que eso se acabó…
La Rutina y tu , como no caer en ella!!!

Sentirse atrapado en una rutina puede ser una sensación horrible. Tu vida parece como una rutina aburrida y no como algo cambiante y divertido. No estás satisfecho, y te falta la energía y la claridad de mente para hacer algo al respecto.
La identificación de que eres un esclavo de la rutina es el primer paso para empezar a trabajar.
Como te das cuenta de que estas atrapado en la rutina:
Sientes como la vida está pasando a tu alrededor, pero no puedes conectar con ella.
Tienes la sensación de que falta algo, pero no sabes qué.
Te sientes cansado y sin energía.
Todo lo sientes como una tarea, no como una visión para lograr algo.
Sueles tener malos hábitos alimenticios.
Te sientes incapaz de tener claridad mental.
Sabes que tienes que cambiar, pero no sabes por dónde empezar.
Hay salidas y para ello se necesita un poco de esfuerzo, y la falta de energía que te viene con la sensación de esclavo de la rutina no te ayudará. Así que es importante tomar pequeños pasos, y los resultados te alentaran a seguir adelante. Algunos de los siguientes pasos te van a ayudar:
Cambia tu rutina
Parte del problema de ser esclavo de la rutina es que estás aburrido, y sin embargo, sigues alimentando el problema porque no tienes la motivación para cambiar. Prueba el cambio de rutina y sal de tu zona de confort. Hazlo solo con pequeñas cosas al principio, como leer un libro en la noche en lugar de ver la televisión, por ejemplo.
Pasa más tiempo en la naturaleza
El tiempo mayor de gasto medio en la naturaleza es vigorizante y te dará una gran sensación de paz. Estar cerca del agua, en particular, pueden tener un efecto sorprendentemente relajante. Haz un esfuerzo para ir a un parque, un lago o río y dar un paseo. Tomate el tiempo para simplemente disfrutar de su entorno. No te detengas en pensamientos negativos mientras caminas. Un balneario o un spa, pueden ayudarte también.
Auto-Stop de comentarios negativos
Cuando vienen pensamientos negativos a tu mente, detenlos inmediatamente. Esto sólo te alimenta tu mentalidad negativa. Cambia por elementos positivos. Haz este ejercicio que ahora te presentamos y a la larga convertir pensamientos negativos en positivos se convertirá en un hábito y, naturalmente, te sentirás mejor.
a) Elimina lo negativo: Por ejemplo: Si ves una imagen que no logra metas, cámbiala. Si tu imagen física no es la que tu quieres, ajústala, etc. Que la imagen represente tus puntos fuertes, tus mejores habilidades, que te veas como cuando has logrado una meta que habías deseado mucho.
c) Hazle cambios a la imagen que sean muy atractivos y motivadores para ti, por ejemplo: hazla grande, brillante, en colores, en tres dimensiones, con movimiento. Agrega todo aquello que la haga más atractiva y que te estimule a actuar. Puedes probar e ir haciendo ajustes, hasta que te sientas bien satisfecho.
Mézclate con gente positiva
A medida en que te centras en lo negativo de tí mismo, la negatividad de otras personas empieza a ser más obvia y penetra mas en ti. No pierdas tiempo con gente negativa - roban tu energía y te desaniman- Busca gente positiva y divertida y empieza a reír otra vez.
Buena Salud
Los malos hábitos nutricionales desempeñan un papel importante en el bajo nivel de energía emocional. Comienza a tomar alimentos sanos frescos en tu dieta y haz algo de ejercicio en tu rutina.
Amplía tus horizontes
Ampliar tu mente y tus horizontes te hacen sentir vivo otra vez. Aprende algo nuevo, ve a algún lugar nuevo, conoce gente nueva y ten una perspectiva fresca sobre la vida.
Contéstate estas preguntas:
Si no tuvieras limites: ¿qué harías?, ¿qué serias? ¿donde irías?
Establece algunos objetivos
Una excelente manera de sentirse más positivo es tener algo que esperar. Piensa en cosas que realmente quieres de la vida y comienza a trabajar hacia su consecución. Esto te da un sentido de propósito y te sientes emocionado por el futuro. Recuerda que el Coaching es propósito.
Da algo a cambio
Contribuir a los demás nos da un gran sentido de propósito en la vida. ¿Qué le puedes dar más a quien quieres y respetas? ¿qué puedes dar más como labor social?
Asume la responsabilidad
Por último, asume la responsabilidad de dónde estas en tu vida ahora mismo. Toma conciencia de tu situación actual para poder llegar a tu situación deseada. No importa lo que suceda en tu vida, tu siempre tienes el poder para mantenerte feliz. Incluso, si no siempre puedes controlar tus circunstancias externas, siempre puedes controlar la forma en que sientes y reaccionas ante ellas.
Trabajar estos pasos, te ayudará situarte en el camino hacia una vida más feliz. Sin embargo, si necesitas más ayuda, te beneficiara trabajar con un Coach Personal (Life Coach) Te ayudara a obtener la claridad que necesitas y mantenerte enfocado en hacer los cambios necesarios para salir de esa rutina y permanecer fuera de ella.
Los hijos, ¿Los reyes de la casa?

Hace algunos años, cuando todavía era soltera, joven, y bella, tuve una clase muy especial. Fui a ella con un chico llamad Norman, que en ese entonces era mi novio, y puedo asegurar que la lección que aprendimos ese día impacto muchísimo mi vida.
No recuerdo mucho el tema de la clase, pero lo que si recuerdo con mucha frecuencia es la dinámica que se realizo en ella. Para empezar, nos sentamos todos en círculo, y entre bromas, nos pidieron a Norman y a mí que nos sentáramos juntos. La persona que daba la clase dijo entonces 'Supongamos que Jissell y Norman se acaban de casar'. Ambos nos miramos con los ojos muy abiertos y tragamos saliva en seco. La instructora continúa sin prestar mucha atención a nuestro desconcierto: 'Ellos han construido su hogar, establecido sus normas, y comienzan a ser muy felices.
Con el tiempo viene el primer hijo'. Llamaron a uno de los jóvenes y le pidieron que se sentara entre nosotros. 'Norman y Jissell le dan la bienvenida a su hogar y le tratan con mucha ternura y cariño. Pero, como suelen ser las cosas, tienen entonces a otro hijo'. Pidieron a otro de los jóvenes que se sentara al lado de su 'hermano', entre nosotros. 'La familia va creciendo, y tienen buenas normas. Los chicos se tratan con mucho cariño y los papás vigilan que no haya riñas entre ellos. Son muy
buenos padres y literalmente dedican su vida a ellos'.
Norman y yo nos vimos en esa ocasión muy productivos, porque tuvimos unos tres o cuatro hijos más. En cada ocasión pidieron a alguno de los jóvenes o jovencitas que se sentaran en medio de nosotros para darles la bienvenida.
'El tiempo pasa', continúa la instructora, ' y llega el día en que los hijos hacen su propia vida. Primero, Julio se casa y forma su propio hogar. 'Dejara el hombre a su padre y a su madre'. Vamos, déjalos, Julio, ahí deja tu silla'. Julio, nuestro primer 'hijo', se levanta y ocupa su nuevo lugar. 'También Martita y Linda encuentran buenos partidos y se casan'. Las chicas se levantaron y dejaron su lugar. Así cada uno de nuestros hijos se fue 'casando' y dejando sus sillas vacías. Cuando todos hubieron terminado de irse, la instructora hizo una pausa y luego dijo: 'Ahora miren la distancia que existe entre ellos'. Y callé nuevamente. Efectivamente, había entre nosotros una distancia enorme de sillas vacías. A mi me pareció kilométrica.
Me hice muchas preguntas entonces. ¿Que pudo haber causado ese hueco enorme? Como si leyera mi mente, la instructora respondió entonces algunas de las preguntas que me hacía. 'Juan Pablo y Norma han cometido un gran error, porque han permitido que sus hijos se interpongan entre ellos; y ahora que están de nuevo solos, si acaso, tendrán que empezar desde el principio'.
¿Que habíamos hecho mal?
¿Acaso no nos habíamos dedicado con fervor a nuestros hijos?
¿O era ese el centro mismo de la construcción de una familia?
La instructora nos explicó el error de darlo todo por nuestros hijos. Explicó Que la
base del fundamento del hogar no son los hijos, sino la pareja y que esta debe permanecer unida contra viento y marea.De hecho, el mejor regalo que se puede dar a nuestros hijos es el hecho de saber que sus padres se aman y que permanecen unidos y ellos aprenden a amar en función de cómo aprenden que se aman sus padres.
Si los padres no salen juntos, no se siguen cortejando con frecuencia, no se hablan con ternura y no se comunican entre ellos de manera frecuente y especial, es escasa la probabilidad de tener hijos espiritual y emocionalmente estables y, cuando ellos partan de casa, nos encontraremos incomunicados y encontraremos a nuestra pareja a una enorme distancia, sin saber del todo como recuperar lo que nuestro propio descuido ha dejado que se pierda con los años. Y no es egoísmo; por el contrario, es un seguro de vida para ellos y para nosotros mismos; para garantizar la vida eterna. Primero la pareja. Son los hijos los que deberán acomodarse.
La vida familiar tendrá que girar no en torno a ellos, sino en torno de los padres.
Los padres deben recordar que una relación de verdadero amor con su pareja es el mejor regalo que puede darles, y su principal prioridad, y su mayor herencia, y la forma de enseñarles a sus hijos a amar y de garantizar así su verdadera felicidad, temporal y eterna.
Ellos se escogieron primero, ellos dan la bienvenida como invitados a los hijos. Estoy aplicando esto con mi novia actual. Mi única novia, gloriosa, infinita y eterna. Mis hijos saben que tendrán una plática conmigo si faltan el respeto a su madre. Y mi esposa, mi novia, les recuerda que necesitamos espacios para platicar y estar juntos en ocasiones.
Personalmente encuentro que es mas fácil darlo todo por los hijos de esta forma, si uno sabe que el amor por la pareja está creciendo. Es la fuente de donde uno puede extraer todas las fuerzas.
Estas preguntas te podran apoyar para diagnosticar el estado de tu relacion de pareja:
¿Cuando partan mis hijos de casa, tendre tema de conversacion con mi pareja?
¿Hace cuanto tiempo que no cortejo o soy cortejado por mi pareja?
¿Cuanto tiempo a la semana pasamos solos, no discutiendo ni durmiendo?
¿Que fue lo que me enamoro de mi pareja, hace cuanto que no se lo digo?
¿Que planes tinen para cuando sus hijos se hayan marchando?
LOS FRUTOS NO SE ALIMENTAN, SE ALIMENTA EL ARBOL. UN ARBOL FUERTE Y SANO DA FRUTOS BUENOS.
stress Laboral, como manejarlo

Todos sabemos lo que es el stress, es una palabra que forma parte de nuestro lenguaje cotidiano. Pero, ¿sabías que el 40% del stress es bueno?, si. Te explico, hay un stress que es el que te impulsa hacer cambios, emprender, dejar o tomar actitudes, es una energía parecida a la chispa que enciende el motor de un vehículo. El stress malo, para nuestra desgracia constituye el 60% del stress que generamos. Las dos grandes causas de stress son: El manejo del hogar y el del puesto de trabajo.
Más abajo te doy algunos tips que te apoyaran a manejar mejor ese stress malo que generas en tu ambiente de trabajo.
Antes de llegar a su trabajo
Organizar el día de trabajo
Es importante que por la mañana, antes de salir de su casa, esté preparado con todo lo que necesitará llevar a su oficina. Para ello, puede repasar mentalmente para comprobar que tiene todo lo que requiere. De esta forma evitará tener que regresar, a mitad de camino del trabajo, a su casa lo que le puede causar lógicamente mucho estrés.
Levantarse más temprano
Es aconsejable levantarse 10 minutos más temprano de lo normal para tener un tiempo extra que le permita completar sus tareas matutinas sin tener que apresurarse.
No distraerse en la mañana
Cuando está preparándose para salir a su trabajo, debe evitar encender la televisión y contestar el teléfono. Ambas actividades lo distraerá y le hará llegar tarde.
En el trabajo
Establecer una rutina de trabajo
Es importante tener una rutina de trabajo. Para ello, puede planificar, con la ayuda de alguna agenda de escritorio, un programa semanal y diario de trabajo. Puede hacer, incluso, una lista de sus actividades pendientes, pero vigile que ésta no sea demasiado larga, de lo contrario puede desalentarle, desmotivarle y hasta causarle el estrés negativo. Tampoco resulta conveniente tratar de hacer demasiadas cosas a la vez.
Poner prioridades y hacer lo esencial primero.
Si trabaja con una lista de actividades, usted podrá realizar lo más importante primero e inclusive abordar enseguida tareas de la lista que más le disguste, ya que una vez realizada se sentirá gratificado.
Reservar media hora al día para los imprevistos.
Si ocurre algún imprevisto y cuenta con media hora, puede manejar la situación mejor que cuando no dispone con tiempo para ello.
Delegar cuantas más tareas mejor y no cargue usted con todo.
Si usted puede delegar, hágalo. Si no puede delegar; pida ayuda.
Controlar el teléfono
Si ha de realizar varias llamadas, trate de agrúpelas todas juntas. Si no quiere ser molestado, utilice un contestador automático y desconecte el móvil.
Organizar su escritorio o lugar de trabajo
Si tiene un escritorio repleto de papeles sin orden, se sentirá desorientado y con estrés. Es necesario organizar su mesa, disponer de bandejas de entrada, salida y pendientes, y colocar a mano lo que necesite. Debe tener bolígrafos y recambios a mano y debe desechar los que ya estén gastados.
Tomar tiempo para pensar
Muchas veces por tratar de terminar más rápido, no tomamos el tiempo necesario para analizar y hasta reflexionar sobre las actividades que estamos realizando. Esta situación puede ocasionar que cometamos más errores lo cual reduce nuestra eficiencia y productividad. Es importante tomar unos momentos para pensar, ésto le dará la oportunidad de actuar con mayor conciencia y por tanto reaccionará en cada situación de la forma más adecuada. Una pausa a su debido tiempo también le permitirá saber decir que "no" y evitar así comprometerse con demasiados asuntos a la vez.
Tomar un descanso
Si trabajamos horas tras horas sin parar no sólo puede disminuir nuestra capacidad para concentrarnos y nuestras habilidades sino también puede perjudicar nuestra salud. Muchas oficinas tienen sillas que no son las más adecuadas lo que causa que los trabajadores tengan una mala postura durante muchas horas.
Para reducir el cansancio mental y el impacto de la mala postura, es importante tomar un descanso al menos una vez cada hora. Para ello, conviene levantarse, estirarse y caminar por la oficina. No es recomendable comer en el escritorio. Tómese un tiempo para la comida Todo ello contribuirá a aumentar su productividad y, a la vez, reducirá el estrés.
Evitar los nervios cerca de un plazo límite
Para evitar los nervios que ocasiona encontrarse cerca de un plazo límite, se recomienda comenzar desde temprano el proyecto y esforzarse en forma consciente, cada día, de manera tal que cuando esté llegando a la fecha del plazo usted tenga su proyecto lo más terminado posible. Esto le ayudará a sentirse más confiado y con menos estrés.
En la casa:
Desconectarse del trabajo
No piense que si lleva trabajo a su casa será más productivo, ya que, por lo general, es justamente lo contrario. En muchos casos, se sentirá agobiado y con estrés. Mantenga el trabajo y el hogar separados. Es esencial saber invertir un tiempo "propio" en la familia. Si dedica su tiempo de ocio a relajarse, volverá al trabajo renovado y podrá prestarle la mayor atención.
Stress Laboral y Mobbing

ODIO mi trabajo, no lo que hago pero si a mi jefe y a mis compañeros de trabajo, ¿Coach, que hago?
Recibí este mail el día de ayer, los improperios que esta joven decía de su jefe y de la empresa en la que estaba laborando son muy duros, podría decir que me sonrojo solo de pensar en alguno de ellos, pero lo curioso es que pude notar que ama lo que hace mas no donde lo hace. Ella esta recibiendo lo que los americanos han catalogado como MOBBING, que no es más que acoso, a veces tan sutil que ni cuenta se dan los que están fuera, se trata de una violencia menos detectable: la violencia psicológica. También se da el caso que en el lugar de trabajo se constituyan “mafias” de compañeros que atacan a alguien para hacerle la vida imposible en la oficina, no podemos dejar fuera los jefes mal tratantes y por supuestos, la reyna de todas: Las políticas discriminatorias.
El primero en hablar de mobbing fue el psicólogo sueco Heinz Leyman, y lo definía como un comportamiento hostil en el lugar de trabajo, que un individuo o grupo mantiene contra una persona específica durante un periodo de tiempo prolongado (hoy se habla de más de seis meses).
La persona acosada siente ansiedad generalizada, trastornos emocionales, depresión, presenta patologías psicosomáticas, desde dolores hasta alopecia (perdida del cabello), se siente irritable y susceptible, desconfiada y aislada (una persona acosada en el trabajo no confía en nadie, puesto que la situación de maltrato distorsiona su interacción con los otros). Asi mismo, puede presentar diversas manifestaciones de patologías psicosomáticas desde dolores y trastornos funcionales hasta trastornos orgánicos: palpitaciones, temblores, desmayos, dificultades respiratorias, gastritis y trastornos digestivos, pesadillas, sueño interrumpido, dificultad para conciliar el sueño, dolores de cabeza y/o de espalda, entre las dolencias más frecuentes.
Además, la familia de la víctima también padece los efectos del mobbing, porque la persona está retraída, amargada, desganada o nerviosa. Este genera estrés en el núcleo familiar.
A diferencia del síndrome del burn-out, (termino anglosajón para definir el cansancio extremo por exceso de trabajo), el individuo no está exhausto de trabajar ni presenta rechazo hacia su oficio, es más: en el fondo sabe que ama lo que hace, pero al ser atacado psicológicamente por un jefe o compañero puede perder concentración, disminuir la cantidad y calidad del trabajo o aislarse dentro del ambiente laboral.
Medidas de prevención del mobbing a nivel corporativo
Existen multitud de medidas que a nivel práctico, han demostrado ser efectivas en estas situaciones, aunque en el ámbito científico todavía no hay investigaciones disponibles que lo demuestren. Estas acciones se centran en:
• Incorporar a la evaluación de riesgos psicosociales la detección del mobbing. Acordar protocolos de prevención en la empresa y establecer canales de detección y actuación.
• Por medio de medidas organizativas, modificar el proceso de producción, aumentando la participación de los trabajadores, disminuyendo las demandas y ampliando las posibilidades de control de la tarea, revisando los objetivos, reconocimientos, salario adecuado y el sistema de primas, etc. Se trata en definitiva, de disminuir la presión excesiva y evitar situaciones de estrés que con frecuencia suelen ocasionar este tipo de conductas.
• Prestar apoyo y atención médica y psicológica a la personal acosada, siempre claro está con el consentimiento del afectado y a través de profesionales.
• Establecer medidas preventivas en cuanto a los modos de conducta en la empresa, para evitar la repetición de esas situaciones. Es preciso formar a los mandos de todos los niveles en la gestión de conflictos y habilidades de trabajo en equipo.
Además debe fomentarse un entorno psicosocial general adecuado con exigencias razonables, estableciendo en la empresa una política preventiva para evitar que los conflictos avancen a situaciones de riesgos.
• Aplicación de medidas disciplinarias como el despido o el traslado del agresor.
Si estas siendo víctima de mobbing en tu empresa:
Te doy varios tips para que puedas manejar la situación, ahora bien, eres tu quien debe empoderarse y dejar de mirarse como una víctima, PARATE EN TU PODER, nadie tiene el manejo de ti, si tu no lo permites. Visita un Psicólogo, terapeuta o un Coach, (A tu orden), busca ayuda. Lo más importante es que sepas que en esa jungla llamada ambiente laboral, hay animales de todo tipo, esta en ti enfocarte en los adecuados. Busca generarte momentos de confort, sal y diviértete, aun cuando no tengas dinero para hacer, ¿quién ha dicho que el dinero da la diversión?, cambia esa mentalidad de pobreza, es hora de que empieces a verte como lo que eres: un ser humano lleno de herramientas poderosas, que solo esperan por la decisión de ser usadas.
1. No actúes de inmediato
En primer lugar, querrás luchar. Posiblemente puedes fantasear acerca de cómo escribir una crítica mordaz del jefe y un podrido correo electrónico del CEO. Y esos pensamientos no son necesariamente perjudiciales. Pero los pensamientos no tienen que conducir a la acción. Claro, tu jefe puede ser mezquino, dos caras, tanto como esos compañeros de trabajo quienes técnicamente pueden ser unos ineptos. Es necesario que cambies el enfoque y te preguntes ¿Merece la pena hacer esto, estoy dispuesta a tener un agujero en mi currículum?
2. Aprende a Jugar el Juego
Estas siendo acosada, juzgada, molestada, alterada, ect….. Bienvenida al mundo real. Mas del 705 de las empresas dominicanas poseen un mal ambiente de trabajo. Eso es asi, aun cuando no te guste, ni sea justo. Es el momento de que comiences a jugar un poco el juego y veas eso como lo que es : un mal ambiente de trabajo, que me afectara hasta que el punto que yo permita.
3. Prepárate
Es el momento de preparar un plan de escape. Comienza la recogida de referencias y cartas de recomendación de los clientes. Debes invertir un poco en renovar tu educación, toma tooooooooooodos los cursos que la empresa ofrezca, prepárate para que tu jefe no lo apruebe, entonces debes tomar los cursos que verdaderamente enriquezcan tu resume, aun cuando tengas que pagarlos tu. Esto cursos deben ser fuera de horario de trabajo, no te expongas a un nuevo sermón, recuerda que solo tu tienes el poder de cambien el rumbo de las cosas.
4. Forja alianzas
Identificar el trabajo que finalmente desea. Conozca a los protagonistas de ese departamento. Come con ellos. Construye una relación con un mentor o su propio jefe del jefe, también. Te pueden proporcionar la dirección, inteligencia, e incluso una referencia. Más allá de eso, involúcrate en las iniciativas empresariales, como la extensión a la comunidad o la planificación estratégica, sé un dador, da, aporta, contribuye que eso tiene gran recompensa.
5. Adquiere recursos
Lee sobre estrategias, puedes leer El arte de la guerra de Sun Tzu, lo puedes conseguir gratis en el internet. Hay una película que te apoyara a manejar el Mobbing, se llama EL Diablo viste de Prada, mírala hasta que te canses, allí hay muy buenos consejos, para que dejes de ser víctima y te empoderes. Camina, corre, monta bicicleta, nada, no importa el ejercicio que te guste, hazlo. Cambia tu alimentación, las personas poderosas aman su cuerpo y lo tratan como el templo que es.Lo más importante es que te concentres en ti y no en la situación, eres dueña de tu presente y de tu futuro, pon a esas personas lejos de ti, siéntete libre de escoger y veras que al cabo de poco tiempo tu entorno se alineara a tus deseos.




