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La Metodologia Jerry Seinfeld, Habitos 2.0

 He hablado en Twitter (JissellCoach) sobre el cambio y adquisicion de los habitos, por lo que les voy a compartir este articulo de Beto Hernandez. Disfrutenlo.

Aunque lo he visto recogido en varios sitios tradicionalmente se le atribuye al gran cómico y actor Jerry Seinfeld. Es tan sencillo que contarlo suena ridículo, pero es tan eficaz que contarlo es imprescindible.
 
 El “hábito” es lo que hace que tú hagas una cosa espontáneamente y con naturalidad.


Los hábitos productivos son difíciles de reproducir porque generalmente van contra nuestra naturaleza, instinto o tendencia que suelen ser justo las contrarias. Al hábito se llega por la repetición de gestos y de rutinas y es ahí donde el método de Jerry Seinfeld entra en juego.
 
¿En qué consiste?

 
Imagina cualquiera de estos tres hábitos que te cuesta desarrollar pero que quieres desarrollar: te cuesta recordar que tienes que hacer la revisión diaria de tu GTD, te cuesta ponerte a hacer deporte al final de la jornada, te cuesta apagar el “messenger” y demás aplicaciones-distracción cuando te pones a trabajar. ¿Cómo formar ese hábito?
 
Imprime o consigue un calendario de proporciones generosas y ponlo en una pared que vayas a ver con mucha frecuencia. No se trata de esconderlo sino de verlo “sí o sí”. Lo recalco: tienes que ponerlo en un sitio que inevitablemente vayas a ver.

 
El primer día en el que logres hacer lo que te proponías marca con un rotulador bien grueso y de color vivo (rojo por ejemplo) ese día en el calendario. Pon una gran equis. Y haz lo mismo con los siguientes en que logres reproducirlo. Cada nuevo día conseguido, una gran equis.

 
La visión de ese calendario te “obligará” a repetir cada día ese gesto o esa rutina. Poco a poco irás ganando en naturalidad y al cabo del tiempo no tendrás que mirar al calendario para reproducirlo. “Te saldrá de dentro”. No obstante, sigue marcando con una equis cada nuevo día. Aunque creas que “ya lo tienes”, sigue marcando el calendario cada día.
 
El método es tan sencillo que contarlo suena ridículo, pero es tan eficaz que contarlo es imprescindible.
 
Si un día te saltas tu rutina en lugar de una equis colorea por completo la casilla de ese día. El objeto es que destaque bien sobre el resto de días y te convenzas de que tienes que volver a tu rutina y seguir trabajando ese hábito. Y es que después de saltarte un día es mucho más fácil hacerlo también al siguiente.

 
No te recomiendo hacerlo en un “calendario digital” por una sencilla razón: tienes que acordarte de revisarlo. Es decir, tienes que formar el hábito de revisar tu calendario digital para revisar tu otro hábito… cosa que terminarás por no hacer. La clave de este sistema es tener un calendario bien visible que terminarás por ver tanto si quieres como si no.
 
Una vez que hayan pasado los días, las semanas o los meses podrás prescindir del calendario. Ese gesto que al principio casi iba contra tus instintos… ahora te saldrá solo con total espontaneidad.
 
Claves para formar el hábito:

 
Ya las he mencionado en alguna otra ocasión pero esto es algo tan importante que repetiré hasta que se me caigan los dedos de tanto escribirlo. La clave del éxito para inducir cualquier hábito es el modo en que lo hagamos.
Recuerda, cualquier persona puede cambiar pero NO todo el mundo cambia…
  • Practica un solo cambio a la vez.
  • Propón cambios muy pequeños, casi microcambios.
  • Propón cambios muy concretos y palpables. Algo que te permita decir: “he conseguido ESTO”.
  • No propongas un nuevo cambio hasta que el anterior se haya asentado. Tranquilo, no tengas prisa por cambiar. Hay muchos días.
  • Propón cambios que te apetezca hacer. Aquello que te motiva es más fácil de reproducir.
  • Practica diariamente y sigue el método de Jerry Seinfeld. Porque lo que no se ejercita se pierde.
  • Mide y evalúa los cambios: los avances y los retrocesos.
  • Practica sin reproches, con paciencia y determinacion.

Las cargas de mi bulto



Comparto esto con ustedes para que al igual que yo puedan realizar una limpieza interna que les permita andar ligeros.

Por un dolor muy fuerte en la espalda de mi alma, decidí chequear con qué es que cargo el bulto con el que todos los días salgo a trabajar, a conversar, a tomar café, a recoger a mi hija, en fin, a vivir. Sentía que la espalda se me partía en dos y ya no aguantaba más porque ni las compresitas de calor
que me daban las tardes de sábado durmiendo me aliviaban. Sentada en el sillón de la sala de mi casa, muy en serio dije: "Hasta aquí".

Empezó el chequeo. Lo primero que saqué pesaba demasiado. Era un calendario tallado en piedra con doce mujeres perfectas que me recordaban todo lo que yo no era: las curvas, los dientes, los ojos, la nariz, los senos, las caderas, el estómago...no celulitis, no estrías, no arrugas, no, no, no yo!!

Una por una las pegué contra el suelo y el bulto de viaje quedó más liviano. Bueno, más o menos, porque en la emoción del chequeo, saqué una cosa que ni me imaginaba que había conservado. Eran 15 fotos. El marco de cada foto era de cemento. Los rostros que veía eran de gente que había jugado "tiro al blanco" conmigo y habían tenido mucho éxito en su juego! Detrás de cada foto había una explicación hecha a mano, por mí, de lo que la persona me había dicho o me había hecho. Cada herida estaba ahí como si hubiera sido hoy en la madrugada que hubiera pasado...Jamás creí que eso pesara tanto... Habían fotos de gente con quien tuve algún encuentro de niña, qué increíble, cómo tenía yo guardado esto! Sí, las palabras habían sido muy duras, muy injustas, pero ya todo eso había pasado... Por supuesto tardé rato en sacar una a una las fotos... Y el bulto seguía lleno...

Ay, lo que me encontré en un zipper, muy cómodo... Un saquito lleno de monedas de culpa. ¡Qué espanto! Detrás de cada una, decía el año en el que yo había dañado a alguien, o había elegido mal, o había provocado una gran herida, fuera por lo que fuera. Pero el saquito tenía adentro otro, y otro, y otro saquito más y más monedas... Fui sacando eso y de viaje ese lado del bulto quedó planito.

Seguí. Había una bolsa enorme que contenía los miedos más grandes que tengo. Cada miedo venía en una cajita de mármol, sin llave, muy fácil de abrir. El primer miedo: que se mueran mis hijas. El segundo: que me muera yo ¿y mis hijas?. El tercero, que se mueran mis papás, ¿lo soportaré?. El cuarto, que todos estemos vivos pero que mi soledad no se muera...El quinto, un combo en el que se mueren todos y yo quedo de última en soledad. El sexto, el séptimo, el octavo, el noveno... Todos, todos los miedos estaban intactos como si fueran fuerzas supremas que nadie puede quitar, haciendo de las suyas, bien cuidadas.

Cada una era como una novela perfectamente montada, con actores de primera, muy caros!. Tomé cada cajita y la quemé. Lloré mucho porque en el miedo había invertido mucho tiempo, tiempo que ahora sé que gasté.

Y así fui chequeando... Sería muy mentirosa si digo que tardé una mañana.. No, esto lo vengo escribiendo después de meses y meses. Eso sí, el bultito no puede estar vacío. En la trinchera de la vida, en esta guerra interna, hay que andar bien apertrechado.

El bulto que ando ahora tiene 12 fotografías mías, de doce momentos distintos en los que por ser yo quien soy, pude salir adelante. Con mis estrías y mi celulitis, salí adelante, tuve mis logros, acepté desafíos, aproveché oportunidades.

A las fotos de "los que me hicieron daño" las sustituí con otras de gente a quien amo y me aman. A las cajitas con miedo no las reemplacé. La realidad que no puedo cambiar el drama que el miedo le da a lo que ya es duro de aceptar.

Pero tengo un secreto más: el bulto, por menos peso que tenga ahora no lo cargo sola. Le pedí ayuda a El...Cuando quiero meter algo pesado, porque soy buena para eso, El me sugiere que se lo dé de una vez y ni siquiera llega al bulto.

Yo no sabía que era tan sencillo. Saber que mi pobre espalda cargó tantos años algo que sólo había que vaciar.

Tolerancia, Abuso y Autoestima



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Las personas se sienten más o menos cómodas según su nivel de tolerancia y su nivel de autoestima.
A mayor autoestima, más selectivos somos y, curiosamente, presentamos un nivel de tolerancia más bajo ante las conductas agresivo-pasivas, mientras que mostramos un nivel de tolerancia más alto a la frustración, por ejemplo.
En el caso de las víctimas de abuso emocional o maltrato psicológico, aún cuando ese abuso o maltrato haya ocurrido durante la niñez o un pasado no inmediato, su nivel de autoestima tarda más en restablecerse. Así, es común ver que las víctimas de abuso emocional, que aparentemente han superado sus problemas, muestran secuelas a través de sus niveles de tolerancia.
Estas personas suelen presentar un nivel de tolerancia muy alto a las agresiones verbales, la discriminación, las humillaciones o la descortesía, incluso si son sutiles o subliminales. Su apego por las conductas agresivas de terceros no ha variado, simplemente se ha disfrazado de sutilezas. Esto es especialmente marcado en el caso de las víctimas de abuso emocional que presentan importantes características de la personalidad histriónica (histeria).
Estas personas aceptan cualquier comentario, por muy derogatorio que sea, con tal de no quedar fuera de tema, parecer más modernos y superados que los demás, lo que les permite a su vez, mostrar un falso nivel de autoestima saludable.
Asimismo, las personas que aún le dan la bienvenida a las agresiones verbales y no logran poner límites, casualmente son quienes presentan el nivel más bajo de tolerancia a la frustración. Prefieren elegir sacrificar su salud emocional antes que renunciar a una relación con un abusador.
Las personas emocionalmente saludables, que gozan de un nivel de autoestima igualmente saludable, no necesitan humillar, discriminar, maltratar ni ser descorteses con nadie. Y, como es de esperar, tampoco tienen intención de establecer relaciones con quienes abusan verbalmente de otros.
Los niños suelen ser muy demandantes, no toleran la espera, no toleran que no se les preste atención inmediata y suelen aceptar cualquier tipo de intercambio, por muy negativo o abusivo que sea, con tal de sentirse queridos, reconocidos y sentir que forman parte de una relación o un grupo, sin quedar afuera. Con las víctimas de abuso emocional, que aún no han superado el maltrato psicológico que recibieron en el pasado, pasa algo muy similar. No toleran bien la frustración, no desean terminar una relación, por muy degradante que sea, no toleran que no se les preste atención, y sobre todo, toleran y aceptan cualquier agresión gratuita por temor a poner límites y hacerse respetar como personas.
El valor que cada uno tiene es el valor que cada uno se da, es también el lugar que cada uno se da en el mundo. Y el tipo de relaciones que cada uno establece son aquellas que decide establecer con las personas que tienen un nivel de autoestima similar.

Los abusadores existen por sí mismos, no es culpa de las víctimas de abuso emocional que existan personas que disfruten maltratar, insultar o humillar a otras. Pero una de las cosas más importantes que las víctimas de abuso pueden hacer es no alimentar ni alentar el juego de los abusadores.

Conductas de Autoestima Alta

La autoestima esta basada en dos premisas fundamentales según el Psicólogo Nataniel Branden las cuales comparto:

• la confianza que tiene la persona en sus capacidades y competencias para enfrentar los retos que la vida le pone, lo cual es denominado autoeficacia y
• b) por otro lado la autoestima necesariamente tiene que venir acompañada de un estado interno en el individuo , intrínseco, en el cual siente que es merecedor de ser amado, respetado, valorado y siente que independientemente de lo que haga, diga o tenga, es un ser digno que tiene derecho a todas las cosas buenas de la vida.

La autoestima esta relacionada con varias conductas a mi juicio, y estas son:

• Las personas con alta autoestima están conscientes de sus fortalezas y de sus debilidades.
• Aceptan que tiene derecho a equivocase y a fallar, son humanos.
• Aceptan las críticas aun cuando no estén de acuerdo con ellas sin ofenderse, y que tratan de comprender por que la otra esta transmitiendo esa información y la consideran valiosa, lo agradecen.
• Son personas que se sienten bien consigo mismas, y asumen responsabilidad total de sus emociones.
• Son personas capaces de expresar abiertamente lo que sienten y comunicarlo firme pero respetuosamente.
• Las personas con alta autoestima saben pedir a las otras personas y a la vida lo que necesitan, con efectividad y lo obtienen.
• Las personas con autoestima saben que son dignas de ser amadas, respetadas sin necesidad de hacer, tener o demostrar alguna cosa, en su interior tienen la certeza que nacieron para ser amados.
• Las personas con autoestima no se vanaglorian de sus logros y éxitos, son sencillos y humildes, por eso a los demás les gusta estar con ellos.
• Las personas con autoestima tiene una mentalidad de abundancia, saben que en la vida hay para todos, son generosos, y su tendencia natural es compartir con los demás.
• Las personas con autoestima son alegres, tienen un sentido del humor y un estado de contentamiento generalmente.
• Las personas con autoestima se sienten capaces de enfrentar los retos que la vida les pone. Luchan hasta vencer los obstáculos y logran sus objetivos.
• Las personas con autoestima son autenticas, hay congruencia entre lo que dicen, piensan y hacen.
• Las personas con autoestima saben pedir disculpas y reconocer cuando se han equivocado.
• Las personas con autoestima creen en si mismos, y constantemente se están autoafirmando, saben que pueden aprender, tienen una actitud positiva y de apertura ante la vida.
• Las personas con autoestima son optimistas.
• Las personas con autoestima son realistas.
• Las personas con autoestima son sensibles a los demás y a sus problemas.
• Las personas con autoestima no se sienten victimas impotentes del mundo que las rodea.
• Tienen la capacidad de aventurarse y salirse de su zona de confort.
• Las personas con autoestima reconocen sus miedos, los aceptan, integran y liberan, para impulsarse hacia delante en pos de nuevos sueños.
• Las personas con autoestima buscan en su interior para tratar de entender lo que sucede a su alrededor, es decir que entienden que las circunstancias no crean al hombre, lo revelan.
• Las personas con autoestimas son empáticas, es decir son personas que pueden y saben ponerse en los zapatos del otro, involucrarse realmente en el mundo del otro, lo cual no quiere decir que simpaticen o estén de acuerdo con aquello, pero lo comprenden realmente.
• Las personas con autoestima mantienen contacto visual con el otro o los otros cuando se comunican, y tienen una postura equilibrada y relajada en su cuerpo, desde su cabeza hasta los pies, como resultado de su armonía y congruencia interior.
• Finalmente y no por eso ser el punto menos importante, una persona con autoestima tiene el coraje y el valor de decir lo que siente, aun cuando expresar su yo interno signifique pasar por el dolor de la desaprobación, la ruptura, y hasta de ser condenada o mal interpretada, por personas que son realmente importantes para ella, pero definitivamente no negocian con su dignidad e integridad personal, porque no tiene precio.
• Las personas con alta autoestima solamente establecen relaciones personales y laborales en donde la norma es ganar-ganar o no hay trato.
• Las personas con autoestima constantemente se autoafirman, a través de incorporar en su mundo interior que tiene derecho a ser, a equivocarse, y a empezar de nuevo, tiene fe en el proceso, y saben que es bueno.

PORQUË SE TROPIEZA CON LA MISMA PIEDRA?

En estos días estaba en mi vehículo esperando a que la luz cambiara a verde, cuando, de la nada, salió un limpiavidrios y con su esponja totalmente empapada de no sé qué cosa, intentaba ¨limpiar el cristal del vehículo¨, que desde mi punto de vista, no estaba sucio. Con un gesto amable pero firme le dije, ¨Por favor no lo hagas que contigo, es la quinta vez que limpian el cristal ´´. El muchacho, que mas bien ya era todo un hombre, me mira con sus cejas medio levantadas y me dice: ¨Doña pero si se lo siguen limpiando es porque todavía esta sucio¨.

Ese semi diálogo dio pie a una frase que me ha acompañado desde entonces: ´´Si sigo pasando por lo mismo, es porque aun no he aprendido´´, es decir, tengo que pasar por esto otra vez hasta que la lección esté asimilada.

Por eso es que nos encontramos en el camino con gente, situaciones y compromisos que ya hemos vivido en el pasado, y nos decimos: ¨Esto me recuerda a la vez que………..¨o ¿Por qué me encuentro con el mismo tipo de……….? o refiriéndonos a otra persona, comentamos: Fulano siempre se relaciona con ese tipo de mujer u hombre.

En vez de quejarnos de que nos está pasando lo mismo, deberíamos tener un detector automático de ¨Situaciones ya pasadas¨ o de ¨Personas que no nos funcionan¨, pero no es así. Debemos pasar una y otra vez hasta que un día de forma intuitiva ya sabemos cómo lidiar con situaciones, personas y procesos ya conocidos por nosotros.

Yo me pregunto, ¿Por qué aprender?, ¿para qué aprender?, ¿Cuál es el beneficio?, entonces comienzan las ideas a aflorar, como si las ideas saltaran de mi cabeza y pienso: Es necesario aprender para evolucionar, necesito aprender para enseñar a otros, para acompañar a otros, para tener eso que llaman EXPERIENCIA, que no es mas que la repetición de las cosas, hasta que ya no son necesarias en nuestro aprendizaje.

¿Será que es tan difícil ver, cuando lo que nos pasa no es mas que una repetición de algo inconcluso?, parecería que así es que está diseñado todo, pero el hombre tiene dentro de sí, un grillito que le da una alerta de que ya ha vivido esto que se presenta, pero como somos tan obstinados en lo que queremos, no nos detenemos a escuchar esa voz interior, que si nos calmáramos y desaceleráramos nuestros pasos, podríamos interpretar de una manera eficiente.

Si te examinas sin apasionamientos, verás que has vivido lo mismo en diferentes etapas de tu vida y por eso ya conoces el camino. No creas que es una maldición o, como me decía alguien muy recientemente: ´Jissell eso es el destino´. O sea , él lo que me quiere decir es que hay personas condenadas a lidiar una y otra vez con lo mismo sin ningún propósito, simplemente por el gusto de ese Dios sádico que juega con estos hombrecitos, como si fueran títeres. ¡VÁLGAME DIOS!!!!, a mí no me parece que ese sea el fin de estos ¨Deja Vu¨, es más, creo que es sano que las situaciones sin resolver sean zanjadas, que aquellos cabos sueltos que dejamos en el pasado, sean atados y que las lecciones sin aprender sean asimiladas. En definitiva creo que es importante y necesario que repitamos las cosas hasta que hayamos aprendido lo que hace falta aprender.